El contenedor amarillo y los envases ligeros

15/11/2021

Conocer y depositar correctamente los residuos de nuestros hogares en este contenedor contribuye a mejorar su procesamiento y cuidar del medio ambiente

Uno de los ocho tipos de contenedores de residuos que podemos encontrar en nuestras calles es el amarillo, el dedicado a la recogida de los envases ligeros. Probablemente, es uno de los contenedores que más utilizamos habitualmente, ya que en él se depositan una amplia variedad de envases que utilizamos en nuestros hogares.

Pese a que ya lleva bastante tiempo en las calles de Bizkaia y a que su uso esta más que extendido gracias a una ciudadanía cada día más comprometida con la sostenibilidad, aún nos siguen surgiendo dudas sobre cuales son los desechos que podemos depositar en él y cuales no. Hay personas que siguen pensando erróneamente que en el contenedor amarillo debe de depositarse cualquier tipo de plástico o envase, una idea equivocada que dificulta el correcto tratamiento de los residuos que sí tienen que dejarse en este contenedor.

En concreto, se utiliza para la recogida de envases domésticos, como los fabricados con plástico, entre los que están las botellas de agua, refrescos y bebidas; los envases de los productos de higiene y belleza; los botes de detergentes y otros productos de limpieza; o sus tapas y tapones. También se tienen que depositar en este contenedor las bandejas de corcho, las bolsas de plástico o el envase de los yogures. 

Entre los envases compuestos por otros tipos de materiales que también se depositan en este contenedor amarillo están los briks de zumo o leche tan comunes en nuestros hogares y las latas de conserva y de bebidas metálicas, así como las bandejas y el papel de aluminio que se utilizan para guardar alimentos, los aerosoles que usamos en nuestra higiene como lacas y desodorantes, las bandejas de porespán o el film transparente.

Es importante saber que hay otros residuos que no se deben de tirar en el contenedor de envases ligeros, tales como los tupperwares o los juguetes de plástico, que se deben depositar en el contenedor Resto de color verde o gris o llevar a los contenedores blancos de reutilización para, si están en uso, darles una segunda vida. Tampoco se deben de depositar en este contenedor amarillo botes de pintura, cerámica, vidrio, cristal, papel o cartón.

Para saber en que contenedor se debe depositarse cualquier tipo de residuo, y más concretamente cuales son los envases ligeros que van al contenedor amarillo, siempre podemos utilizar la web de BizkaiRezikla, una herramienta online diseñada para consultar cualquier tipo de residuo y saber exactamente donde depositarlo para su correcta gestión.

Gracias a la recogida de los residuos domésticos depositados correctamente en los contenedores amarillos distribuidos por todo el territorio, estos se pueden llevar a Bizkaiko Zabor Berziklategia, la planta BZB de Amorebieta-Etxano, que lleva desde 1999 separando y clasificando los envases ligeros y obteniendo unas altas tasas de recuperación de los residuos recogidos de manera selectiva.

Una vez en las instalaciones, se controla el peso de los residuos llevados a la planta y se descargan en una nave. Posteriormente, una pala los va depositando en una cinta transportadora gracias a la cual es posible llevar a cabo diferentes actuaciones para clasificar los diferentes materiales de manera simultánea. El proceso comienza con la apertura de bolsas y traslado a un tromel para la separación de los residuos más finos del resto, continuando con la clasificación en base a tamaño, forma y densidad a través de un separador balístico. 

La fracción ligera, como el plástico film, se extrae a través de un aspirador, los metales férricos a través de un separador magnético y los metales alumínicos a través de un separador de Foucault. Los diferentes tipos de envases de plástico (PET, PEAD, tetrabrik, etc.) se separan de manera automática mediante máquinas autosorter (separadores ópticos). Por último, las personas que trabajan en la planta llevan a cabo una clasificación manual.

Al final del proceso de selección los residuos de nuestros hogares que depositamos en los contenedores amarillos se clasifican y separan en siete tipos de productos diferentes (PET, PEAD, PEBD, tetrabricks, metales férricos, aluminio y mix de plásticos), que se trasladan a empresas para su reciclado con el objetivo de volver a introducir los materiales en el ciclo productivo siguiendo los principios de la Economía Circular, evitando al mismo tiempo la contaminación de nuestro entorno y preservando los recursos naturales.

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