Cómo reciclar correctamente los aerosoles

06/10/2022

Saber dónde y cómo reciclar correctamente los aerosoles contribuye a proteger la salud del planeta y a la economía circular

Las ventajas que aportan los aerosoles para el uso doméstico frente a otros envases los han convertido en uno de los formatos más populares en nuestros hogares. Los aerosoles nos ayudan a dosificar mejor la cantidad de producto que queremos utilizar y son sencillos de manejar, al tiempo que conservan las cualidades de los productos que almacenan.

La aplicación de ciertos productos de limpieza, como los limpiadores de cristales, de tapicerías o de alfombras, es mucho más sencilla gracias a estos recipientes que contienen un gas comprimido. Lo mismo sucede con los insecticidas y los ambientadores, que se utilizan en aerosol para que el contenido salga de la válvula de descarga en forma de partículas suspendidas y sean así más eficaces. Muchos productos de higiene y belleza que usamos a diario en nuestros hogares también vienen en envases de aerosol en spray, como la laca o los desodorantes.

Al igual que muchos de los envases que utilizamos cada día en nuestras casas, los aerosoles no sólo están fabricados a partir de materiales reciclados, sino que, además, también se pueden reciclar y aprovechar los materiales de los que se componen para fabricar nuevos productos.

El primer paso siempre es depositar cada producto en el lugar adecuado. Los desodorantes, los insecticidas, las lacas, los protectores solares o los recambios de ambientadores, en spray vacío o en envase de plástico, hay que depositarlos en el contenedor de envases ligeros, el amarillo. Eso sí, sin dañarlos ni perforarlos, ya que podrían escapar los gases que aún contengan.

En cambio, si alguno de estos envases aún contiene producto, o los aerosoles de pinturas y disolventes, con o sin producto, necesitan un tratamiento especial, por lo que lo indicado es acercarse hasta alguno de los Garbigunes repartidos por toda Bizkaia o hasta los Garbigunes móviles que recorren todo el Territorio para depositarlos y que su reciclado no suponga ningún riesgo para las personas ni para su entorno.

Una excepción a esto, son los inhaladores para el asma, que como residuo de medicamento deben llevarse a los puntos Sigre de las farmacias para evitar su impacto negativo en la salud humana y en el medio ambiente.

Una vez depositados convenientemente, los envases de los aerosoles se recogen y se llevan a plantas especializadas en el tratamiento de este tipo de residuo, donde se elimina con total seguridad cualquier tipo de residuo dañino para el medio ambiente o para las personas. De hecho, los gases que hayan podido quedar en los aerosoles se pueden utilizar para la valorización energética. A continuación, los materiales, –habitualmente metal y plástico– se rompen y trituran para facilitar su clasificación, se lavan y se almacenan convenientemente para su posterior distribución. Estos materiales, una vez tratados, se volverán a integrar en la cadena productiva, evitando el vertido de residuos y contribuyendo a la Economía Circular.

Si tienes cualquier duda sobre dónde depositar un aerosol o cualquier otro producto, puedes visitar la web de Bizkairezikla para salir de dudas. 

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