Una nueva oportunidad para los objetos que ya no necesitamos

24/08/2022

Dando una segunda vida a los objetos que ya no utilizamos contribuimos a la preservación de los recursos naturales y la creación de puestos de trabajo locales

Los contenedores de reutilización, los de color blanco, se encuentran repartidos por las calles de Bizkaia. Pero, ¿qué objetos podemos llevar a estos contenedores? Ordenando en casa seguro que encontramos varias cosas, ‘trastos’ que ya no usamos o que ya no resultan útiles, pero que otras personas sí que podrían querer. Una gran variedad de objetos a los que podemos dar una segunda vida.

Uno de los ejemplos más claros de qué podemos reutilizar en los contenedores blancos es la ropa. Si hay txikis en casa es más que probable que, con lo rápido que crecen, tengamos prendas que sólo se hayan puesto una vez o que ni tan siquiera hayan llegado a estrenar. Lo mismo pasa con la ropa de las personas adultas: cualquiera tiene prendas que han pasado de moda, o que ya no nos quedan tan bien como antes, o que nos regalaron con mucho amor, pero con poco acierto. Todo un vestuario en perfecto estado de uso al que, por un motivo u otro, ya no vamos a sacar partido y que en casa solo nos sirve para llenar los armarios.

Lo mismo sucede con aquellos zapatos tan bonitos que compramos pero que solo nos pusimos una vez porque nos hacían daño; o con los libros que ya hemos leído y que están acumulando polvo en las estanterías; con los juegos y juguetes que se han quedado en lo alto de los armarios porque los más txikis de la casa han ido creciendo; con los móviles que hemos sustituido por otros modelos; o con los pequeños electrodomésticos que ya no vamos a utilizar. 

Al depositar en el contenedor blanco o en las casetas de reutilización de la red de Garbigunes cualquiera de estos objetos que aún están en uso, se desencadena todo un proceso que lleva a que sigan teniendo una segunda vida en manos de otras personas. El primer paso de este eslabón es que la Red Social Koopera, colaboradora de Garbiker para este servicio, recoja los utensilios y prendas que hemos llevado a estos contenedores o a los Garbigunes y los traslade hasta la planta de tratamiento de Reutilización que dispone en Mungia.

Una vez allí, da comienzo una primera clasificación de los objetos recogidos. En esta fase se separan los productos que están en buen estado y que, efectivamente, pueden ser reutilizados, de los que no se pueden reutilizar, pasan a ser reciclados según el tipo del que sean (plástico, papel, metal, etc…) para aprovechar sus materiales, que serán reintroducidos en el ciclo productivo.

Pasada esta primera criba, los objetos reutilizables se vuelven a clasificar, esta vez teniendo en cuenta su función (textil, papel, pequeño electrodoméstico, etc…), se limpian e higienizan a conciencia, se comprueba que presten su función de manera correcta y se etiquetan para ser llevados a la red de tiendas de comercio justo de Koopera, donde se ponen a la venta a precios muy asequibles a la espera de que vayamos a darles una segunda vida en nuestros hogares.

Gracias a estos productos reutilizados minimizamos los residuos, evitamos desperdiciar los recursos naturales y energéticos, reducimos la contaminación que implica la fabricando nuevos, y favorecemos la economía circular, la creación de empleo local y la integración de personas en riesgo de exclusión. Todo ello simplemente con depositar aquello que ya no usamos en el contenedor de reutilización.

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