Guía sobre residuos peligrosos

05/10/2020

Lámparas, medicamentos, pinturas, productos de limpieza... Algunos de los productos que utilizamos habitualmente en nuestros hogares pueden ser tóxicos, inflamables, corrosivos o cancerígenos. Por ello, debemos tener especial cuidado con ellos cuando los usamos, y ser igualmente cuidadosos cuando ya no cumplen su función y los desechamos, Así, podrán ser gestionados de manera adecuada y no generarán problemas de salud en las personas ni perjudicarán los recursos naturales y el medio ambiente.

Algunos de los residuos peligrosos generados en el hogar más comunes son las lámparas fluorescentes y de bajo consumo, que pueden contener mercurio. Además, contienen otros elementos y materiales que se pueden reciclar y devolver al ciclo productivo. Por ello, nunca se deben depositar ni en el contenedor Resto, ni en el contenedor de Vidrio. Se deben llevar a los Garbigunes o a los comercios que dispongan de contenedores de reciclaje.

Las pilas y baterías, tan presentes en nuestro día a día, están compuestas por materiales potencialmente peligrosos como el cadmio, el níquel, el plomo o el mercurio, metales pesados muy contaminantes. Para poder tratar correctamente las pilas y baterías nos podemos dirigir a cualquiera de los puntos de recogida que tenemos en calles, establecimientos comerciales y Garbigunes de Bizkaia.

Por su parte, las pinturas, barnices y disolventes que utilizamos para decorar nuestra casa y nuestros muebles también necesitan un tratamiento especial, ya que contienen pigmentos y componentes que pueden ser muy tóxicos. Los Garbigunes y los Garbigunes móviles recogen los restos de estos materiales para su correcto tratamiento.

Lo mismo sucede con algunos productos que utilizamos a diario para la limpieza del hogar. La lejía y otros productos similares son excelentes desinfectantes, pero son altamente corrosivos. Los envases vacíos de este tipo de productos pueden depositarse sin problemas en el contenedor de envases ligeros para su reciclado, pero si quedan restos es necesario llevarlos al Garbigune para que no causen daños en el medio ambiente.

Residuos sanitarios

Hoy en día está prohibida su venta, pero los antiguos termómetros de mercurio -tanto los de uso médico como los que se utilizan para conocer la temperatura ambiental- también son muy peligrosos, ya que el mercurio que contienen es un muy contaminante, especialmente para el agua, y muy perjudicial para la salud. Por eso, si tenemos en casa un termómetro de mercurio, debemos llevarlo al Garbigune más cercano para su tratamiento seguro.

Por otra parte, los medicamentos caducados o que ya no se vayan a utilizar debemos depositarlos en los puntos SIGRE de las farmacias. Hay que tener en cuenta que los medicamentos caducados o en mal estado son un importante peligro para la salud de las personas, y que si no se tratan correctamente pueden acabar en los acuíferos y afectar a la fauna y a la flora, especialmente en nuestros ríos y mares.

Otro producto sanitario potencialmente peligroso para el medio ambiente son las radiografías. Actualmente, la mayoría de las que nos hacemos son digitales o se imprimen en papel, pero las antiguas contienen materiales tóxicos. Si las depositamos en los Garbigunes, en los Garbigunes móviles o en los contenedores expresamente ubicados en los centros de salud, se tratarán correctamente y se podrán recuperar los materiales plásticos y la plata que las forman.

Los residuos peligrosos no deben depositarse nunca en el contenedor Resto, necesitan un tratamiento especial para no causar problemas en nuestra salud ni en la del planeta, por lo que los debemos depositar en los puntos específicos para su correcta gestión. En caso de duda, la web BizkaiRezikla nos ayuda a saber dónde y cómo depositar un residuo, sea peligroso o no.

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