Reciclaje del vidrio: la cadena empieza en ti

21/02/2020

¿Sabías que el vidrio puede reciclarse infinitas veces sin que pierda sus características originales? Gracias a sus propiedades, el vidrio se recicla al 100%, permitiendo utilizar el material reciclado para la fabricación de nuevos envases y objetos. En Bizkaia, con el vidrio reciclado durante 12 meses, se producen alrededor de 20,3 millones de botellas, lo que equivale a 10 años de producción de Txakoli. Además, el 98% del vidrio depositado en el contenedor verde es reciclable y sólo un 2% de los residuos depositados en este contenedor se deposita de manera incorrecta o errónea.

Pero, ¿qué ocurre una vez depositamos un envase en el contenedor verde? En el proceso de reciclaje del vidrio se distinguen cuatro fases:

  1. El vidrio depositado en los contenedores verdes se traslada a la planta de clasificación ubicada en Araba. Allí el material recolectado se separa según sus características (densidad, color, etc).

  2. Una vez clasificado, el vidrio se limpia y se retira todo aquello que no sea vidrio (etiquetas, pegamento, tapas, etc).

  3. Después, se tritura en pequeños fragmentos hasta convertirse en polvo. De esta manera, el vidrio deja de ser un residuo para transformarse en recurso. 

  4. El producto ya está listo para servir de materia prima en la fabricación de nuevos envases de vidrio.

Por supuesto, esta cadena no sería posible sin la colaboración de la ciudadanía que separa diariamente los envases de vidrio y los deposita en los contenedores correspondientes. Una decisión, un pequeño gesto, pero esencial para el proceso del reciclaje.

Cabe recordar que en el contenedor verde se deben depositar envases de vidrio como tarros de conserva, botellas (de vino, de zumo, de agua, de vinagre), frascos de perfumería o cosmética. Por otra parte, una vez hayamos seleccionado los envases de vidrio, deberemos retirar las partes metálicas, de plástico, de papel o corcho natural y depositarlas en el contenedor correspondiente. 

Ciertos objetos suelen ser depositados por error en el contenedor verde.  Entre los más frecuentes se encuentran aquellos de cristal como las copas, vasos y jarras, espejos, platos, bombillas y lámparas. Para evitar esos errores, encuentra más información sobre la recogida selectiva de residuos y la correcta utilización de cada contenedor aquí.

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