Cómo reciclar el aceite usado

11/02/2021

En Bizkaia disponemos desde 2008 de un contenedor específico para la recogida del aceite de uso doméstico ya utilizado

Este residuo, que generamos habitualmente en nuestros hogares al preparar alimentos, fritos o a la plancha, por ejemplo, se tiene que depositar en este contenedor dentro de botellas de plástico o de tetrabriks bien cerrados y sin fugas, teniendo mucho cuidado siempre de que el aceite no esté caliente al introducirlo en el recipiente, para que este no se deforme ni nos quememos en el proceso. También se puede depositar el aceite que hayamos utilizado para cocinar alimentos en los Garbigunes móviles o llevarlo al Garbigune más cercano, siempre en un envase bien cerrado.

Pero, ¿por qué se recoge el aceite de uso doméstico? Si no se separa y trata adecuadamente, el aceite que usamos a diario puede llegar a contaminar el agua de nuestros acuíferos, ríos y mares, generando un importante impacto negativo en el medio ambiente. El aceite que llega a ríos y mares dificulta la correcta oxigenación del agua y acaba impregnando a las especies vegetales y animales que viven en estos ecosistemas y perjudicando la biodiversidad y sostenibilidad de los mismos.

Desechar el aceite ya utilizado por los desagües del fregadero o del inodoro tampoco es una buena idea, ya que cuando se mezclan con los restos de detergentes y jabones crean lo que se denomina "bolas de grasa", que producen la obstrucción y el atasco de las tuberías, no sólo de nuestras casas, sino también de la red de saneamiento general. Por otra parte, el tratamiento del aceite de uso doméstico en las plantas depuradoras de aguas de nuestras ciudades dificulta su tratamiento, lo que supone un sobreesfuerzo y un sobrecoste.

Para darle una segunda vida y evitar los problemas que genera su vertido, el aceite usado para cocinar en nuestras casas pasa por un proceso de reciclado que comienza con la recogida de los envases de aceite usado depositados en los contenedores de las calles de Bizkaia. Una vez finalizado el proceso de reciclaje se obtienen diferentes productos que se podrán utilizar para la posterior fabricación de aceites industriales, barnices, cosméticos, pinturas, ceras, detergentes, velas, abonos e incluso fármacos.

Uno de los principales beneficios del reciclado del aceite que ya hemos utilizado en nuestros hogares y hemos depositado en los contenedores es la obtención de biocarburante para motores diésel, como los de los coches, calderas, generadores, etc. Se trata de un combustible que se puede utilizar como alternativa a los combustibles fósiles convencionales derivados del petróleo, ya que, en comparación con estos, reduce la cantidad de emisiones de CO2 a la atmósfera, además de no producir en su combustión dióxido de azufre, uno de los principales causantes de la lluvia ácida.

Otra forma de evitar el vertido del aceite es reutilizarlo en nuestros hogares. Una de las más tradicionales es la fabricación de jabones caseros para la ropa o las manos a partir del aceite usado bien filtrado, aceites esenciales, sosa cáustica y agua, obteniendo un jabón como los que se hacían antaño. Mezclado con cera de abeja también sirve para fabricar cremas hidratantes, y añadiendo unas gotas de aroma y un hilo de algodón, se puede utilizar como una vela. Y hay que recordar que el aceite es un excelente protector de la madera, por lo que si se aplica una ligera capa sobre nuestros muebles no barnizados, especialmente en los que están expuestos a las inclemencias de la climatología, el aceite usado de nuestros hogares puede alargar su vida y darles un aspecto más lustroso.

Novedades Garbiker