¿De verdad te hacen falta las pajitas de plástico?

18/03/2020

La única función de las pajitas es beber más rápido, su uso dura unos pocos minutos y su impacto en el medio ambiente es tremendamente negativo. Y es que la mayoría de las pajitas no pueden reciclarse, tardan muchos años en descomponerse y muchas de ellas, además, terminan en los océanos. Si hace unos años era muy extendida la imagen de los anillos de plástico de los packs de latas enganchadas en peces y aves acuáticas, a día de hoy lo son las imágenes de pajitas que terminan en los orificios nasales de las tortugas.

Por todo ello, respondiendo a una prohibición de la Unión Europea, las pajitas de plástico, junto con bandejas de poliestireno para alimentos, cubiertos, vasos y bastoncillos de usar y tirar, no estarán permitidas a partir de 2021. Este acuerdo solo será un inicio a las medidas más duras que irá adoptando la UE, ya que su reto a futuro es eliminar todos los plásticos no reciclables para 2030. Una decisión que, por supuesto, requiere de concienciación y colaboración ciudadana.

Actualmente, como alternativa más extendida a las pajitas de plástico, encontramos las pajitas de papel. Pueden adquirirse en un gran número de cafeterías y restaurantes, pero, a pesar de su apariencia, estas pajitas distan de ser sostenibles. Y es que debido a la gran cantidad de celulosa que contienen para adquirir consistencia, ni son biodegradables, ni son reciclables. Como prueba de ello, están indicadas para ser depositadas en el contenedor resto.

Como otras opciones encontramos las pajitas de acero inoxidable, las de bambú, las de silicona, las de centeno, las de cristal y las comestibles. Aunque las pajitas de acero inoxidable no son recomendables para bebidas calientes, son muy duraderas. Las pajitas hechas con caña de bambú son biodegradables y muy naturales, perfectas para público infantil. Las más flexibles y ligeras son las de silicona. Sin embargo, sólo se recomienda el uso de aquellas libres de BPA. Asimismo, con las pajitas de cristal, a pesar de estar fabricadas en vidrio de alta resistencia, se debe tener cuidado y controlar los cambios bruscos de temperatura. Por último, las pajitas comestibles comienzan a ser más visibles en hostelería. Estas se recomiendan para bebidas frías, pero no para calientes.

A la vista de las distintas alternativas, solo queda reflexionar y pensar en la utilidad real de las pajitas de plástico: ¿de verdad crees que te hacen falta?

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